viernes, 29 de febrero de 2008

el no existir

Siento que no hay mejor día que hoy para comenzar este camino. Un día que apenas existe en un mes que habitualmente no tiene este día. Un día que es un regalo. Un día de más.

Y un día que, además, comenzará muy temprano con un viaje deseado por mucho tiempo. Un avión a Ginebra y una visita al LHC: la gran búsqueda.

Hay búsquedas que llevan a una decepción, bien porque lo encontrado no está a la altura, bien porque no se encuentra lo buscado. Y también las hay de esas cuya conclusión es sólo el comienzo de algo mucho más grande, más luminoso, mejor. Pero cuando se busca algo que ya se sabe qué es y qué va a significar, la búsqueda es aún más intensa. Se pretende encontrar aquello que indique por qué existimos, por qué existe esa raíz, ese tronco, esa nube, ese yo, ese beso, esa lengua, ese río, esa nuca, esos dedos, ese ombligo, esa piedra, esa rana, esa uña, esos ojos, esa luz, esa sombra...por qué existe la materia. No se busca un motivo sino una causa. Motivos nos sobran para estar, para ser. Y la causa es el bosón de Higgs. Está perfectamente descrita, ya existe sobre el papel y en la cabeza de aquellos extraordinarios hombres y mujeres que la han "visto". Ahora sólo tiene que dejar un rastro, una traza entre un millón de millones de choques que se producirán por segundo en un tunel funcionando en continuo.

Y qué mejor manera de comenzar que en un día que apenas existe buscando una partícula que apenas es nada, pero que es el origen de todo.

Ojalá la búsqueda no se prolongue demasiado. Y ojalá el resultado de esta búsqueda sea el comienzo de otra nueva.

Bienvenidos a este camino.