miércoles, 30 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
uno de esos días
Hay días en que el gris se parece peligrosamente al negro, días en los que la congoja se te engancha del pecho, días en que no paras de temblar aunque estés tumbada en tu sofá con dos mantas encima.
Hay días en los que las lágrimas tienen vida propia y resbalan hasta llegar a tu cuello.
Días en que la nostalgia se sienta a tu lado y apoya su cabeza en tu hombro.
Hay días en que nada parece tener cimientos suficientemente fuertes, días en que todo se cae.
Hoy es uno de esos días. Hoy sé que hay mil cosas que no debo hacer. Y dios sabe que daría la mitad de mis certezas por poder hacerlas.
sábado, 5 de diciembre de 2009
lunes, 23 de noviembre de 2009
En sus palabras está la llave
Nunca dijo una palabra de más. Las medía como una modista sus trajes. Calculaba el momento justo en el que dejarse oír, en el que pronunciar las dos o tres frases que creía convenientes. Una vez se enamoró perdidamente, pero ella nunca llegó a saberlo porque él no llegó a encontrar las palabras adecuadas. Ni siquiera uno podía estar seguro de si estaba enfadado, porque lo más que hacía era suspirar en silencio.
Pero un día las palabras se cansaron de ser ignoradas.
Se levantó y bostezó, un simple bostezo largo y profundo. Un bostezo que le abrazó. Literalmente. Notó el calor de ese abrazo, pero no le dio importancia, supuso que aún seguía entre sueños.
El problema empezó cuando pisó el suelo helado de su cuarto. Entonces gritó. Y pudo ver cómo su grito se dibujaba en el aire y se sentaba sobre la mesilla. Miró y miró y miró, pero el grito no se movió. “No puede ser”, pensó, “esto no puede suceder”. “¿Hola?”, dijo despacio, y su saludo cayó a los pies de la cama. Y poco a poco su cuarto empezó a llenarse de “qué está pasando”, “dios mío”, “esto tiene que ser un sueño”, “me estoy volviendo loco” y mil frases más que se iban colocando en cada espacio de una habitación apenas acostumbrada al sonido de la música de Bach.
Y corrió a la cocina, y desesperado, cada vez hablaba en voz más alta. Y en la encimera se colocó un “tengo miedo”, y su “socorro” abrió el frigorífico y empezó a buscar algo que desayunar. Los “tengo que tranquilizarme” se pusieron a jugar con los “igual me han envenenado” en el salón.
Desesperado trató de abrir la puerta de la calle, pero un “ayayayayay” había escondido el llavero bajo un grito de angustia.
Y lloró y gritó y se tiró al suelo y suspiró y dio patadas a sus palabras y tropezó con sus silencios y los lanzó al vacío y, de golpe, se le escapó “lo siento”. Y su “lo siento” le acarició y le tranquilizó, y entonces pudo empezar a pensar con claridad. “Flor”, dijo, sólo por probar, y una gerbera le creció entre las manos. “Libro”, gritó, y a sus pies se materializó el Quijote. “Café”, y el olor comenzó a salir de la cocina, y entonces lo supo y llenó la casa de velas, perfumes, churros, lápices de colores, sartenes, jabones…y de pronto, estalló en una carcajada porque justo en ese momento se dio cuenta de que en sus propias palabras estaba la llave.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Lo que soy
Tengo un sueño para casi todo.
viernes, 16 de octubre de 2009
¿Un mundo feliz?
"Pero yo no quiero la comodidad. Yo quiero a Dios, quiero la poesía, quiero el verdadero riesgo, quiero la libertad, quiero la bondad. Quiero el pecado."
A. HUXLEY
lunes, 12 de octubre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Tan viva
"Lo más bonito que podemos experimentar es el misterio. Es la fuente de toda arte verdadera y de toda ciencia. Aquél a quien sea extraña esta emoción, aquel que no pueda detenerse a maravillarse y permanecer absorto de asombro, es tan bueno como un muerto: sus ojos están cerrados".
martes, 15 de septiembre de 2009
Vergüenza
Y mientras el reportero informa de que la jornada se ha celebrado sin incidentes, un animal, solo, asustado, acorralado por una jauría de personas sedientas de sangre, agoniza en el suelo atravesado por lanzas.
No sé si siento más dolor por Moscatel, el toro masacrado, o vergüenza por los miles de personas que jalean su muerte.
Nada me produce más respeto que la vida. Por eso, cuando uno de los lanceros grita: "Orgulloso, muy orgulloso", lo único que puedo pensar yo es "hijo de puta".
Hijos de puta.
http://www.altarriba.org/2/verguenza/valladolid-tordesillas.htm
martes, 8 de septiembre de 2009
doble
tan tan tan tan tan tan tan
tan tan triste
y tan tan tan tan
tan tan tan tan tan tan tan
tan tan rota
jueves, 3 de septiembre de 2009
martes, 1 de septiembre de 2009
no me sale
desde mi ventana se veían las montañas. y un poco más allá estaba el mar.
y en el salón siempre había un niño riendo o dos amigos hablando.
y decían que caminar era sencillo.
al menos eso me decían.
lunes, 31 de agosto de 2009
martes, 14 de julio de 2009
empújame
se confundió. sólo era eso. se confundió.
un vencejo pasó la noche del domingo en el codo del canalón de mi terraza. intenté ayudarle. le refresqué las plumas. dejé agua y comida a su alcance. le hablé despacio. tenía espacio suficiente en su refugio, así que no quise importunarle más y le dejé tranquilo, por si era eso lo que necesitaba, paz, calma y el fresco de una noche que quizá le haría volar.
pero seguía en mi terraza a la mañana siguiente. y le tomé despacio, para no asustarle, para no hacerle daño. y le puse en una caja de cartón. y le llevé donde podían ayudarle.
se ha confundido. sólo es eso. se ha confundido.
me dijeron que se despistó y pensó que mi canalón era su casa. estaba sano, pero los vencejos tienen las alas tan grandes que al intentar elevarse chocan con el suelo. es por ello que apenas se posan, y comen y beben y duermen volando.
no necesitaba nada. sólo el empujón que le hiciera poder batir las alas. sólo eso.
estaba confundido.
necesitaba el empujón que le sacara del suelo.
viernes, 26 de junio de 2009
pasan los años
y aunque ya sé que es crónico, cada una de las veces sonrío y tomo la medicación.
XI
jueves, 11 de junio de 2009
lo que voy a hacer
voy a dejar que esta angustia me agarre y sea ella la que decida.
voy a aprender a ser yo antes que nadie.
voy a indignarme cuando me mires sin sentir nada.
voy a liberar el coraje y dejar que salga por mis ojos.
voy a ignorar la ternura y la nostalgia.
voy a sentir lo que me dé la gana.
voy a dejarme arrebatar por la ira.
voy a marcharme de mi.
o, al menos, voy a cortarme el pelo.
viernes, 5 de junio de 2009
sola
Siempre he sentido la necesidad de más, de ir, de no quedarme, de no permanecer.
Esa sensación se me multiplica ahora por mil, y me gustaría poder cerrar la puerta de esta casa que tanto me agarra y no saber ni dónde ni cuándo, sola, sola, sola.
miércoles, 3 de junio de 2009
Benedetti, Vega y la vida
El 17 de mayo murió Benedetti. Cinco días antes, el 12, lo hizo Antonio Vega. Y sin embargo no siento vacío por ello, porque cada vez que quiero tenerles cerca me basta con abrir un libro, escuchar una canción, dar un botón. Eran creadores de vida, por eso su muerte lo es un poco menos.
Creo que todo ser vivo tiene la obligación de crear vida a su paso, si así lo hiciéramos la muerte tendría otro nombre. O al menos ese nombre nos dibujaría una sonrisa, como me hace a mi cuando pienso en ellos.
algo falta
es una sensación absurda, que no se concreta en nada, pero me hace sentir un constante desasosiego, una especie de picor, de giros en el estómago y en la cabeza, un saber que algo me falta, que necesito, que necesito...
y no logro concretarlo en nada, ni puedo poner frases ni palabras ni contenidos.
pero falta.
y mataría por saber qué es, ni siquiera por encontrarlo, sólo por saber qué es eso que falta.
miércoles, 22 de abril de 2009
domingo, 12 de abril de 2009
miércoles, 8 de abril de 2009
martes, 31 de marzo de 2009
De noche
Vidas no exactamente paralelas ni exactamente simultáneas. Una de ellas ocupa un porcentaje menor de mi tiempo, pero es muy intensa, tan intensa que se me antoja tan real como la otra, la más extensa. Hay entre estas vidas una aduana de la que no soy realmente consciente, pero está: esa que lleva de la vigilia al sueño y viceversa.
Y es que últimamente, en mis sueños, todo es diferente a lo que existe en la realidad tangible. Todo.
En ellos aparecen las personas que me rodean, pero sus roles son diferentes, actúan de distinta manera, nos relacionamos de maneras incluso opuestas a las reales. Incluso las cosas que hago, que digo, son incongruentes con mi vida diaria.
Ya sé que por eso son sueños, pero nunca había sentido tan nítidamente esa diferencia, porque mi vida nocturna sucede un día tras otro en perfecta coherencia, precisamente como si de día fuese una persona, pero siempre la misma, y de noche otra, pero siempre la misma.
No sé si me produce más desasosiego la incoherencia entre las dos vidas o empezar a dudar de cuál de las dos vidas me parece que encaja más conmigo.
Supongo que en algún momento parará. Y sé que voy a echar de menos a esa Sara que vive de noche.
Mucho.
jueves, 19 de febrero de 2009
La Cacería
"Un ministro de Justicia de cualquier país, de cualquier ideología, con una escopeta o con un rifle de mira telescópica en la mano, apuntando a un ciervo, a un muflón, a un guarro, a un conejo o a una perdiz es una imagen que le deja a uno desarmado. Si encima ese ministro de Justicia es socialista y se deja fotografiar rodilla en tierra agarrado con orgullo a las cuernas de un venado, que exhibe un balazo en la frente, entonces esa estampa resulta tan grosera que no da otra opción que la de salir corriendo en dirección contraria.
Juntos, el ministro Bermejo y el juez Garzón han participado en varias cacerías. Puede que lucieran abrigos con fuelles en las axilas y una pluma en el sombrero, que desayunaran migas con chorizo en compadreo con el resto de la cuadrilla, que entonaran a coro la salve de los monteros antes de la matanza. Basta con este pavoneo para merecer la repulsa de gran parte de los ciudadanos, más allá de que trataran o no de apañar algún mejunje judicial entre animales muertos o de que ofrecieran, como membrillos, una baza política a la derecha.
Hay que imaginar al ministro de Justicia con el rifle cargado, bien apalancado en el puesto ante un venado, que se ha destapado entre unos arbustos. A través de la mira telescópica vislumbra en primer plano por un instante sus ojos de terciopelo, su belleza, su inocencia y, no obstante, frente a esa armonía de la naturaleza no duda en apretar el gatillo. Entre gran alborozo recibe la felicitación de los secretarios por ese tiro tan certero y luego marca la culata de la pieza ensangrentada con sus iniciales.
No posee un espíritu muy fino el ministro Bermejo si no es no es capaz de percibir que los ciervos que mata, miran antes la boca de su rifle llorando. Hay que imaginar también al juez Garzón ajusticiando con propia mano a unos venados, que han sido cebados entre alambradas sólo para que después unos señoritos de pelo ensortijado se den el gustazo de llenarles de plomo la barriga. El ministro Bermejo y el juez Garzón, juntos o por separado, no deberían matar animales, porque el oficio tan delicado de hacer justicia no encaja en una afición tan violenta y antiestética. Es como ver al ministro de Sanidad totalmente borracho. Ése y no otro es el escándalo."
Manuel Vicent