sábado, 28 de junio de 2008

X


Este echarte de menos desde aquel hola,
un ojalá que se esconde en cada no,
unas puertas que no existen cuando llamas,
estos ojos, estas ganas,
este diez dentro del corazón.


Estas manos rompiéndose a cada rato,
en esta cárcel del saber estar,
este tenerte en mi pero de reojo,
esta pena, este antojo,
este escucharte sin quererme escuchar.

Esta adulta princesa sin su zapato,
este cuento sin un final feliz,
este vivir en mi sin ningún contrato,
sin muebles, sin retratos,
sin cláusulas de sentir.

Este mirar tus ojos sin verme en ellos,
todos tus sueños donde no estoy,
este rendirme a no saber alcanzarte,
aquel siglo, este instante
y los dieces que vendrán.


En el andén de paso de este verano
tomo aire, agua y un qué dirán,
esta certeza de un viaje sin un destino,
una senda, un camino,
tan repletos de ojalás.




2 comentarios:

misántropo dijo...

Aquí estoy sin amparos ni bienvenidas//
la luna que me reclamas está oculta//
esperando que respondas a mi consulta//
y acompañes a mi soledad por tus avenidas.

Anónimo dijo...

Hacia tiempo, mucho tiempo, que no leia nada tan bonito por fuera y por dentro.

..para que vistas de azul sus largas noches de invierno...