martes, 19 de agosto de 2008

mentiras


Tanto frotó ella su cuerpo contra el de él
que su piel quedó translúcida
y se le vió el alma

2 comentarios:

misántropo dijo...

El alma de él el de ella?

Tanto frotaron sus cuerpos que ya no sabía donde empeza el uno y terminaba el otro.

UN beso

Pdta: ¿cuando podré ver tu alma, aunque sea sin frotamiento?

sara dijo...

mi alma, por suerte o por desgracia, se anda paseando por mi cuerpo, a la vista de todos, la muy descarada.