domingo, 13 de julio de 2008

la pachamama en el monte blanco


por fin mañana es mañana.

mochila, ligera por supuesto, encima de mis hombros durante doce días.

y nada más.

prometo ser toda ojos y oidos y nariz y viento y lluvia y sol y ríos y nubes y árboles y nieve y calma y paciencia para subir y valentía para cruzar y sentir, mirar, oler, trepar, caerme si se tercia y levantarme sin duda.

los alpes.

volveré con ellos metidos dentro, no me cabe duda, y ojalá con esta misma sonrisa con la que ahora pienso ya en mañana.

hasta la vuelta


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen viaje
(es lo que siempre quise desearte)

misántropo dijo...

Vuelve, con todo eso, si puedes.
Alpinizada si es menester, pero vuelve.
Y no te olvides mi chocolate.

Beso

sara dijo...

Sé que a estas alturas no tiene sentido, pero me gustaría saber de ti, Ixítenes.